Frutas
Plátano macho
El plátano macho se parece a la banana pero es más firme y menos dulce. Siempre se cocina antes de comerlo, frito o hervido.
136 kcal por 100 g
Información nutricional por 100 g
136 kcal
| Proteínas | 1,2 g |
|---|---|
| Grasas | 0,9 g |
| Carbohidratos | 30,9 g |
| Fibra | 2,1 g |
Fuente: USDA FoodData Central, 2026-09-21. Por 100 g crudo (según USDA FDC).
Conviene saber: Plátano macho
El plátano macho parece un primo grande del plátano normal, pero se cocina de otra manera, y eso tienes que entenderlo antes de tocarlo. Muerde uno verde y crudo: encontrarás algo firme y harinoso, que se resiste a dar gusto. Por eso siempre se come cocinado, frito o hervido. El calor es el que lo transforma en algo tierno y sabroso; sin ese paso no hay plátano macho que valga.
Para elegirlo, mira el color de la piel. Si lo quieres para freír en tajadas dulces, espera a que esté bien amarillo, incluso con manchas negras. Si lo quieres para algo más neutro, como un acompañamiento salado, elige una piel verde o apenas amarilla, firme al tacto, sin partes blandas ni olor a fermento.
Algunos dicen que el plátano macho es solo un plátano que no madura. ¡No! Es otra variedad, pensada para comerse cocida. Verás que la carne verde se resiste al cuchillo y es casi blanca; la madura se oscurece, se afloja y pide el aceite caliente. Quien lo prueba crudo, o lo cocina sin fijarse en ese cambio, se topa con un bocado duro y sin gracia, difícil de tragar. Por eso en la sartén espera a que las tajadas se doren por fuera y cedan al pincharlas con el tenedor; ahí sabrás que están listas, y entonces sí, disfrutarás de su carácter.