Carne y pescado
Salo
Grasa dorsal de cerdo salada o curada, un producto tradicional ucraniano que se come en lonjas finas con pan y ajo, o se usa para dar sabor a otros platos.
812 kcal por 100 g
Información nutricional por 100 g
812 kcal
| Proteínas | 2,9 g |
|---|---|
| Grasas | 88,7 g |
| Carbohidratos | 0 g |
| Fibra | 0 g |
Fuente: USDA FoodData Central (approximate, based on a similar product), 2026-09-21. Por 100 g crudo (según USDA FDC).
Conviene saber: Salo
El salo es grasa de cerdo curada, ni más ni menos. La grasa se deposita en capas bajo la piel, y ahí descansa, quieta, hasta que la sal y el tiempo la transforman en algo que se corta en láminas finas. Pon una lámina en la lengua y espera: se ablanda despacio, se vuelve suave, se queda contigo un rato antes de irse. Por cada cien gramos tienes 812 kilocalorías y casi 89 gramos de grasa, con proteína casi ausente: esto no es carne, es reserva de energía pura, y hay que tratarlo como tal.
Para elegirlo, mira el color: blanco marfil o levemente rosado. Huele: debe oler a nada, o a sal limpia, jamás a rancio ni a establo. Toca la pieza: firme, fría, que no se pegue a los dedos.
Algunos dicen que el salo es pura grasa inútil, sin valor, bueno solo para engordar. ¡No! Córtalo fino, ponlo sobre pan negro con una rodaja de cebolla cruda y pruébalo despacio: la sal, el frío que se deshace en la lengua, el mordisco afilado de la cebolla que lo despierta. Ese prejuicio lleva a un error: tirarlo o cocinarlo de más, cuando lo que pide es frío, cuchillo afilado y paciencia, nada de fuego fuerte que lo deshaga en un charco.