Frutos secos y semillas
Coco rallado
Pulpa de coco desecada y rallada. Se añade a productos horneados y postres, o se espolvorea por encima para dar sabor y textura.
660 kcal por 100 g
Información nutricional por 100 g
660 kcal
| Proteínas | 6,9 g |
|---|---|
| Grasas | 64,5 g |
| Carbohidratos | 23,6 g |
| Fibra | 16,3 g |
Fuente: USDA FoodData Central, 2026-09-21. Por 100 g de producto seco (según USDA FDC).
Conviene saber: Coco rallado
El coco no es una nuez, aunque lo vendamos junto a ellas. Crece en una palmera, y por dentro es blanco, carnoso, untuoso al tacto. Rállalo y tuéstalo en una sartén seca: en nada se dora, suelta unas gotitas de aceite brillante y la cocina se llena de un olor dulce a tostado. No lo pierdas de vista, porque pasa de blanco a quemado en un suspiro.
Para elegir un buen coco rallado, mira el color: blanco cremoso, nunca amarillento ni con puntos oscuros. Huélelo. Tiene que oler a coco fresco, limpio, un poco dulce. Si huele a rancio o a cartón mojado, ya se echó a perder y amargará cualquier plato.
Algunos dicen que el coco engorda poco porque "es fruta". No. Cada 100 gramos traen 64,53 gramos de grasa y 660 kilocalorías. Pensar que es ligero lleva al error de usarlo a manos llenas en batidos o postres, calculando mal cuánta energía estás añadiendo al plato.
Guárdalo bien cerrado, lejos de la humedad. Si lo dejas abierto, pierde el aroma y empieza a oler a rancio.