Frutos secos y semillas
Semillas de Chía
Las semillas de chía son semillas pequeñas que se hinchan en líquido formando una textura gelatinosa. Se usan para puddings y se añaden a batidos, yogur y productos horneados.
486 kcal por 100 g
Información nutricional por 100 g
486 kcal
| Proteínas | 16,5 g |
|---|---|
| Grasas | 30,7 g |
| Carbohidratos | 42,1 g |
| Fibra | 34,4 g |
Fuente: USDA FoodData Central, 2026-09-21. Por 100 g de producto seco (según USDA FDC).
Conviene saber: Semillas de Chía
Las semillas de chía son pequeñas, pero cuando las metes en un líquido se transforman: sueltan una capa gelatinosa que las rodea por completo y espesa todo el vaso. No hace falta fuego ni batidora para eso, solo tiempo y paciencia. Por eso sirven para pudines, para espesar un yogur o para dar cuerpo a un batido sin añadir nada raro.
Para elegirlas bien, míralas y huélelas: deben verse secas, sin grumos, sin olor a humedad ni a rancio. Si al apretar un puñado notas que se pegan entre sí, algo no va bien.
Algunos dicen que la chía, comida seca a cucharadas, hace el mismo trabajo que la chía remojada. No. Pruébala así, seca, y notarás una semilla suelta y áspera, que se pega al paladar y cruje entre los dientes, nada parecido a la chía remojada, blanda y resbaladiza, que se desliza sola. Esa diferencia en la boca ya te dice cuál de las dos está lista para el plato y cuál no.
El error que nace de esta confusión es comérsela seca, a cucharadas, pensando que un trago de agua después arreglará las cosas. Mejor dale el líquido antes, dale tiempo, y entonces sí, la chía hace su magia.